Tipos de Combustibles de Biomasa

Recientemente la población está dejando de emplear combustibles tradicionales como gasóleo o gas natural, y en su lugar emplean combustibles de biomasa. La biomasa es un residuo de carácter orgánico considerado un combustible de origen renovable. Pero en realidad, ¿qué tipos de biomasa hay y por qué es una energía “limpia”?

La biomasa es un residuo orgánico que tras un tratamiento más o menos intenso, se emplea como combustible. Algunos ejemplos son las cáscaras de nuez, los desechos de podas y talas, la leña o los huesos de aceituna. Es cierto que al quemarse producen CO₂, principal gas de efecto invernadero, pero ese CO₂ emitido procede de materia vegetal que la planta en cuestión ha incorporado a su estructura orgánica. Por ello, el CO₂ emitido a la atmósfera al quemar este material vegetal es neutro: primero se incorpora a los tejidos vegetales y luego se emite a la atmósfera al quemarla para producir energía térmica. Por lo que el balance de generación de CO2 es nulo.

En la actualidad existen varios tipos de combustibles de biomasa sólidos para emplear en las calderas de biomasa.

Los más comunes son los pellets y las briquetas, aunque en aplicaciones más especializadas o industriales abundan los granulados o polvos de determinados residuos vegetales.

Combustibles de Biomasa

Los pellets son pequeños cilindros (entre 5 y 6 mm de diámetros y 2-3 cm de longitud) de biomasa compactada, procedente de residuos forestales, serrines o residuos de podas principalmente. Su constitución compacta y su reducido tamaño son una ventaja frente a determinados combustibles de mayor tamaño. Esto permite la automatización de la alimentación de las calderas de biomasa desde un silo de almacenamiento.

Las briquetas son cilindros de biomasa (entre 20 y 50 cm de longitud y 10 y 15 de diámetro) compactada siempre del mismo tamaño y cuya composición es similar a la de los pellets. Su constitución compacta y uniforme supone grandes ventajas de almacenamiento, limpieza, transporte y facilidad de uso respecto a la leña. El modo de empleo de las briquetas es similar al de la leña tradicional, pudiéndose utilizar en cualquier chimenea o estufa.

En aplicaciones más especializadas se emplea como biomasa sólida para una caldera alimentada desde un silo de almacenamiento el orujo de uva seco, el hueso de aceituna triturado, la cáscara de almendra triturada o la cáscara de nuez. Cada uno de ellos poseerá diferentes características y estará adaptado a un tipo de caldera u otro.

Dependiendo del tipo de origen orgánico dependerá de las propiedades del combustible. Para determinar parámetros unívocos y asegurar una mayor protección del consumidor final, en el mes de enero de 2011, se aprobó la nueva norma europea que define las características de calidad del pellet: la EN 14961-2. Las más importantes son:

  • Tamaño: diámetro y longitud
  • Humedad: contenido de agua
  • Ceniza: residuo incombustible
  • Durabilidad mecánica: resistencia del pellet a no romperse
  • Cantidad de material fino: cantidad de material fino o polvo que contiene
  • Aditivos: Cantidad y calidad de aditivos que contiene el pellet
  • Potencia calorífica neta:  cantidad de energía por kilogramo de pellets

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